Las alumnas de Palmilla GLOW vivieron una jornada inolvidable, junto a las mujeres de la Asociación Vive, en un encuentro que puso de manifiesto el verdadero sentido del proyecto: crear espacios donde el aprendizaje, el encuentro y la solidaridad se convierten en oportunidades para transformar vidas.
Durante la actividad, las participantes del curso realizaron una sesión de manicura a ocho mujeres del barrio usuarias de Asociación vive, muchas de las cuales nunca antes habían disfrutado de este sencillo gesto de cuidado personal. Lo que comenzó como una práctica profesional terminó convirtiéndose en un momento de conversación, cercanía y reconocimiento mutuo entre mujeres de distintas generaciones y experiencias de vida.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la intervención de Mari Carmen Martell del Pino, voluntaria de Cáritas en la Parroquia de Jesús Obrero durante más de tres décadas. Su testimonio, lleno de humanidad, habló a las alumnas de esfuerzo, superación, dignidad y esperanza, recordándoles que cada persona tiene la capacidad de cambiar su historia cuando encuentra apoyo, confianza y oportunidades.
Como reconocimiento a una trayectoria ejemplar, Fundación Nani hizo entrega a la Asociación Vive de un cheque solidario de 3.000 euros, destinado a respaldar la extraordinaria labor que la entidad viene desarrollando en La Palmilla desde hace más de treinta años. Este día Mari Carmen Martell presidenta de la Asociación Vive, y Silvia su gerenterecogieron de manos de María Guerrero Claro presidenta de FUNDACIÓN NANI y su gerente Rocío González, el citado cheque.
Durante todo este tiempo, la Asociación Vive ha sido un pilar fundamental para el barrio, acompañando especialmente a mujeres en situación de vulnerabilidad, ofreciendo apoyo a mujeres inmigrantes, fortaleciendo redes de ayuda y creando espacios de acogida, formación y crecimiento personal. Una labor silenciosa, constante y profundamente transformadora que ha mejorado la vida de cientos de familias..
Las alumnas de Palmilla GLOW demostraron, una vez más, no solo el nivel técnico que están adquiriendo durante su formación, sino también la sensibilidad, la empatía y la profesionalidad con las que entienden su futura profesión: como una forma de cuidar a las personas y devolverles confianza.
Desde Fundación Nani creemos que las verdaderas transformaciones nacen cuando diferentes entidades suman esfuerzos con un mismo propósito. Reconocer el trabajo de quienes llevan décadas sembrando esperanza es también una forma de construir el futuro.
Porque proyectos como Palmilla GLOW no solo enseñan un oficio. También crean vínculos, dignifican a las personas y ponen en valor a quienes, desde hace años, hacen posible que La Palmilla siga siendo un barrio lleno de talento, solidaridad y esperanza.



